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Colombia inicia otra ofensiva por TLC con E.U., después
de haber firmado con Canadá.
El ministro de Comercio, Luis Guillermo Plata, intentará
en Washington convencer a los legisladores demócratas de
que levanten el freno al acuerdo con Colombia.
Plata se reunió
con los secretarios del Tesoro. Henry Paulson, con el de Comercio,
Carlos Gutiérrez, y tenía previstas citas hoy con asesores de los
Comités de Medios y Arbitrios y Finanzas en Cámaras y Senado.
Aunque el convenio con Canadá también requiere de aprobación
legislativa, y es mucho menor en tamaño que el pendiente con los
estadounidenses si indica que el país está buscando otras
alternativas comerciales.
"El tratado con Canadá se para por sus propios méritos, pero es
indudable que puede tener un efecto colateral. Acabamos de firmar un
tratado con un competidor de E.U. en muchos productos importantes
como cebada, trigo, cerdo, maquinaría minera. Quizá se pellizquen al
darse cuenta que mucho del comercio que hoy tenemos comenzará a
desplazarse", dice Plata en conversación con PORTAFOLIO.
Un mensaje que, espera el gobierno colombiano, se ha sentido en E.U.
donde la economía ya da signos de una fuerte recesión.
Aunque el intercambio comercial entre E.U. y Colombia no es
trascendental para E.U., anualmente E.U. exporta casi 6.500 millones
de dólares al país desde más de 9.000 empresas, que se verían
afectadas si los importadores colombianos optan por socios que
ofrecen mejores tarifas.
El viaje de Plata, su quinto en lo que va del año, es solo uno
entre varias iniciativas que adelanta el gobierno desde que la líder
de la Cámara, Nancy Pelosi, mandó el acuerdo al congelador.
En gran medida, el gobierno viene haciendo énfasis en los
beneficios económicos del TLC para E.U., que se han convertido en la
punta de lanza de la argumentación tanto de Colombia como de la
administración Bush.
"El tema geoestratégico, el de Colombia en una región donde E.U.
tiene intereses de seguridad nacional, ha dejado de pesar. Ahora la
apuesta al dinero. La economía de E.U. está muy golpeada y hay que
mostrar como un tratado con Colombia la ayudaría", dice una fuente
diplomática.
Para lograrlo, la Embajada, apoyada por la Oficina Comercial y las
firmas de cabildeo y relaciones públicas, han construido una base de
datos que muestra cómo cada estado de E.U. se beneficiaría con un
TLC: productos que podrían exportar y aquellos que ya pagan costosos
aranceles de entrada que serían eliminados si entra en vigor el TLC.
El mismo ejercicio se viene haciendo en más de 50 distritos
específicos donde el TLC tendría impacto y que son representados por
legisladores demócratas que hoy por hoy se oponen.
Paralelamente, se han estado distribuyendo en el Congreso
documentos con los que se busca generar presión. En uno se detallan
los avances en la lucha contra la violencia sindical (casos
resueltos en las cortes, decretos aprobados y leyes que se están
tramitando como la de huelgas). En otro se agrupan los más de 100
editoriales pro TLC que han salido en la prensa de E.U., mientras
que un tercero recoge las opiniones de líderes de Latino América y
Europa pidiendo el acuerdo con Colombia.
También se viene coordinando con los diversos consulados del país
una estrategia que pretende vincular a los colombianos que viven en
E.U. para que se sumen al esfuerzo y se tienen preparados una serie
de eventos culturales en la capital estadounidense y otras ciudades,
aprovechando la celebración del próximo 20 de julio.
En Washington, el eje del esfuerzo gira ahora en torno al Senado,
donde se espera que el acuerdo se mueva con más facilidad que en la
Cámara. Es probable, de hecho, que en las próximos días se apruebe
en esta Cámara un programa para asistir a los trabajadores que han
perdido empleos por el comercio, o TAA como se le conoce en E.U. El
Senado, en particular, ha indicado que movería el tratado si logran
un acuerdo frente al TAA.
Pero, en general, y pese a todo, el panorama no es el mejor. En el
Senado, de hecho, se mueve hasta un proyecto de ley que obligaría al
nuevo presidente de E.U., que será elegido en noviembre, a declarar
una moratoria comercial hasta el año 2010 y exigirá la reapertura y
renegociación de todos los tratados ya existentes. Pocos piensan que
será aprobado, pero es un reflejo del ánimo que existe en ciertos
sectores.
"Las cosas no están fáciles. En algo se ha avanzado en las
negociaciones entre republicanos y demócratas, pero no hay nada
concreto", reconoce el propio Plata.
Está descartado de plano que el tratado pueda ver la "luz verde" de
aquí al receso de agosto, dada la apretada agenda legislativa que
existe.
En septiembre, a su regreso, tampoco habrá mucho apetito pues los
legisladores estarán concentrados en sus campañas electorales.
La alternativa más viable, por lo tanto, es apuntarles a las
sesiones extraordinarias que seguirían tras las elecciones del 4 de
noviembre. En ese momento, y ya sin presiones electorales, podrían
mover el tratado sin pagar un alto costo.
Pero esa tampoco es una apuesta certera. En principio, porque no se
sabe todavía si habrá sesiones extraordinarias este año.
Además, depende mucho de quien gane la Casa Blanca. Si es Obama, y
los demócratas retienen el control de ambas Cámaras, podrían
inclinarse por pasarlo para evitarle al nuevo presidente un dolor de
cabeza en el arranque de su administración. Si es John McCain, les
convendría mantener el tratado de rehén pues sería un arma para
negociar a futuro con los republicanos.
PORTAFOLIO
www.portafolio.com.co
( lunes, 09 de junio de 2008 )
Primer semestre negro para los caficultores colombianos
lunes, 09 de junio de 2008
A excepción del precio externo, todos los demás factores que hacen
posible el sostenimiento de la caficultora como negocio conspiraron
para que el primer semestre de 2008 haya sido para estos
productores, sencillamente, negro.
A excepción del precio externo, todos los demás factores que hacen
posible el sostenimiento de la caficultora como negocio conspiraron
para que el primer semestre de 2008 haya sido para estos
productores, sencillamente, negro.
Muchos lo tildan de un período perdido. A decir de los propios
cultivadores del grano, la actividad se encuentra hoy en unos de sus
peores momentos, que a diferencia de otras crisis, ésta los cogió
con unos precios externos sobre 1,40 dólares por libra, que
históricamente ha sido una buena cotización.
Pero los demás componentes que hacen viable un sector como la
caficultora jugaron en contra. Estos factores tienen nombre propio:
el clima, la revaluación del peso y los altos costos de los insumos
y de la mano de obra.
Los cafeteros vienen lidiando con estos males hace años, pero como
si se tratara de una coincidencia, todos se agudizaron en la primera
mitad de este año. De ahí, que el representante de Quindío en el
Comité Nacional de Cafeteros (CNC), Carlos Alberto Gómez, diga sin
temor a equivocarse, que hoy la caficultora es un negocio inviable.
A esto Mario Gómez Estrada, representante de Caldas en el
organismo, le agregó que sólo la revaluación tiene al sector en
ruina.
Las cifras de los resultados negativos para el renglón en el
semestre se inician con el invierno.
El pasado viernes se reunieron en Cenicafé los directores técnicos
de los Comités de Cafeteros con el gerente técnico de la Federación
Nacional de Cafeteros, Edgar Echeverri, para evaluar, entre otros
aspectos, la real incidencia de la ola invernal en la cosecha de
2008.
Y aunque cifras concretas se darán a conocer esta semana en un
comité directivo, en algunas regiones ya se habla de que la
reducción de la cosecha del primer semestre del año, para unos
departamentos la mitaca o traviesa (recolección pequeña) y para
otros la principal, oscila en promedio entre 20 por ciento y 30 por
ciento. Este porcentaje para un departamento como Quindío, uno de
los más afectados por la temporada de invierno, le representa haber
dejado de producir algo así como 600.000 arrobas.
Por lo tanto los cafeteros dejaron de percibir, al precio actual de
la arroba, alrededor de 24.000 millones de pesos.
En Risaralda, según el representante de este departamento en el CNC,
James Maya, hubo zonas que presentaron una reducción de hasta 70 por
ciento de la mitaca y en Cundinamarca, donde se recoge en el primer
semestre la cosecha grande, de acuerdo con Javier Bohórquez,
representante en el Comité Nacional, la reducción pudo ser de 20 por
ciento.
En el Valle y Antioquia también bajó la producción. Mientras que en
Caldas se estima una afectación de nueve por ciento en promedio,
pero en zonas puntuales como en el centro, que es la que más peso
tiene, la caída pudo ser de hasta 20 por ciento, dijo el presidente
del Comité Departamental de Cafeteros, Marcelo Salazar.
Ahora, los cultivadores que tienen cosecha principal en el segundo
semestre, ya auguran un panorama sombrío. "En mayo cayó el agua que
normalmente cae en cuatro meses. Mucho me temo que la reducción para
el segundo semestre podrá bordear 30 por ciento", sentenció Mario
Gómez.
Lo anterior sin contar lo que tuvieron que pagar de más por los
incrementos en los fertilizantes que alcanzaron cifras récord de 50
por ciento, y hasta de 100 por ciento, por la escasa y cara mano de
obra y para rematar por la revaluación del peso, que no los ha
dejado saborear los buenos precios externos.
La mala hora de los cafeteros los ha llevado, incluso, a señalar
que los recursos que este año recibieron del AGC (Apoyo
Gubernamental a la Caficultora) -40.000 millones de pesos- para
aliviar el costo de los fertilizantes, no los vieron.
Costos de producción
Cálculos del Comité Departamental de Cafeteros de Caldas indican
que como van las cosas este año producir una arroba de café costará
50.000 pesos. Hoy los cafeteros reciben en promedio por la misma
cantidad 42.000 pesos. "El balance es más bien negativo porque el
sector cafetero ha recibido unos golpes muy fuertes. Este ha sido un
semestre muy duro", dijo el representante por Antioquia en el CNC,
Juan Camilo Restrepo.
Fuente: La Republica
http://www.la-republica.com.co
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