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Aunque no
especificó las tasas ni las metas de ingresos que se
derivarían de sus propuestas, los analistas, encabezados por
el ex contralor Antonio Hernández y el ex ministro Guillermo
Perry, empezaron a poner sus cartas sobre la mesa.
La primera es que hay impuestos de los que se podría obtener
mejor provecho. Es el caso del impuesto sobre automotores,
que hoy se cobra a los propietarios por utilizar las calles
y que se paga de acuerdo con el precio y la edad del
vehículo.
Los expertos plantean la posibilidad de introducir una tasa
ambiental progresiva por cilindraje, a partir de los 2.500
centímetros cúbicos, y de los 100 en el caso de las motos.
Esto, porque consideran que hay un impacto ambiental
considerable que proviene precisamente de los carros de alto
cilindraje.
En lo que toca al impuesto al consumo de cigarrillos y
tabaco, la comisión cree que el tratamiento diferencial por
el valor de la cajetilla genera un problema: los productores
ajustan su precio al impuesto de menor valor. Por eso
proponen unificar la tasa para tabacos y cigarrillos
nacionales y extranjeros. La idea es que sea "lo más alta
posible considerando los riesgos de impacto en el
contrabando".
Para los impuestos al consumo de bebidas alcohólicas, los
expertos creen que lo más benéfico para las regiones sería
unificar todos los actuales (a la cerveza, a los vinos y a
los licores) y establecer una tarifa determinada por cada
grado alcoholimétrico.
Igualmente, plantean la necesidad de introducir un
componente ad valorem a partir de determinado valor, que
gravaría el consumo de los licores especiales, que tienen
los mayores precios.
Aunque hoy funciona por grados, existe un escalonamiento
para licores y vinos. En la cerveza, el impuesto al consumo
funciona sobre el valor de venta.
A usar la valorización
La comisión también ve necesario eliminar el monopolio,
abrir las fronteras para la comercialización y que subsistan
las licoreras que quieran competir con otras de carácter
privado.
Si bien existe en la legislación el impuesto de valorización
para los departamentos, no se usa. Por eso, una de las ideas
que se pusieron a consideración de los gobernadores y del
Ministerio de Hacienda es que recaiga sobre los predios
rurales y se utilice para las carreteras secundarias y
terciarias a cargo de los departamentos.
Sobre el impuesto de registro, asociado a las transacciones
de propiedad raíz, se propone robustecerlo.
La idea es que los departamentos trabajen activamente y
lideren la actualización de los avalúos catastrales de los
predios rurales.
Para esto se habló de la posibilidad de crear una especie de
fondo que se alimentaría por una sola vez con recursos del
rubro de propósitos generales del Sistema General de
Participaciones (SGP).
Si bien los gobernadores ya le dijeron de plano no a unas
propuestas como la de acabar el monopolio sobre los licores,
así como a eliminar el gravamen al degüello, las propuestas
que están contenidas en más de 300 artículos son analizadas
por el Ministerio de Hacienda, que también tiene sus
propuestas.
La idea es ir al Congreso con un articulado concertado entre
los departamentos y el Gobierno Nacional.
Fuente: Portafolio |